Cualquiera con una conexión a Internet puede hacer de vigilante virtual de los más de 2.000 kilómetros de frontera que separan México de Estados Unidos, controlados a través de numerosas cámaras instaladas para ello. Una vez registrados, los voluntarios pasan horas escrutando movimientos sospechosos en la frontera; las autoridades animan a que manden correos electrónicos reportando de movimientos sospechosos.
Las autoridades afirman que desde noviembre, los correos electrónicos de voluntarios condujeron a la captura de más de 900 kilos de marihuana y a 30 casos de "inmigrantes ilegales potenciales" que fueron obligados a dar la vuelta. La mayor parte de estos correos provienen de Tejas, Nuevo México y Arizona, tres de los cuatro estados en los que se comparte frontera.
(Gobierno Digital, 27/03/09)